Ruedas y Cuadros

Perfiles e historias de ciclismo por Daniel Sánchez

La UCI es de Bilbao

dejar un comentario »

Deberíamos estar dedicando la totalidad de las primeras entradas de este blog a hablar sobre todo lo que acontece en el inminente Giro de Italia, pero nuestros queridos estamentos deportivos se empeñan en conseguir lo contrario. Cuando nos las prometíamos muy felices, casi tocando el verano, vuelve una de las tradiciones de la temporada ciclista: el primer positivo del año. El “afortunado” ha sido el vasco Patxi Vila (otro vasco más, casualidad número 1). El control en el que dio positivo se realizó a principios del mes de marzo y arroja niveles ligerísimamente superiores a los permitidos en testosterona (¿para qué la tomas si sabes que es lo más detectable del mundo?), la cual será díficil que conozcamos a ciencia cierta (al menos los aficionados y periodistas) si fue endógena o exógena. Con la cautela que exige la espera del preceptivo contraanálisis, que confirme las sospechas del entorno del corredor (pueden imaginárselo, son las mismas que arguye cualquiera en su caso), podemos realizar algunas aseveraciones.

La primera de ellas, en lo que respecta al corredor, es muy clara: si tú te retiras a mitad del Tour de Romandía, vistiendo el maillot de la montaña, sin dar ningún tipo de explicación a la prensa convocada en el evento (casualidad número 2), es que aquí ocurre algo raro. No llega al vodevil que montó Michael Rasmussen con lo de sus entrenamientos en México y aquella extraña conversación en Italia con Davide Cassani (que también se las trajo y mucho), pero no le anda excesivamente a la zaga. La carrera de Patxi Vila siempre ha sido bastante extraña. Buen escalador, pero no lo suficiente para asumir dotes de liderazgo, se encontró con su primera (y única) victoria muy tarde, ya en 2006, cuando se escapó junto con Floyd Landis, camino del Col de la Croix de Chaubouret, y recibió la máxima condescendencia del estadounidense, más interesado en asegurar su maillot amarillo que en sumar triunfos parciales (luego se llevaría la general de Georgia y más tarde la del Tour, todas ellas en entredicho – y una de ellas retirada -). Con la denodada apuesta de Damiano Cunego por el Tour, parecía haber algún resquicio para Vila de contar con todo el apoyo (que no es mucho ni poco, sino todo lo contrario) de la Lampre en este Giro para buscar algo interesante. Pero juntando todas las piezas del “puzzle”, nos cuadra: el equipo lo sacó misteriosamente de la lista del Giro este mismo fin de semana (casualidad número 3).

Pero mis cuitas no van exclusivamente dirigidas hacia el corredor vasco, un ciclista que siempre gozó de mi respeto por haberse “ganado el cocido” toda su vida corriendo en un equipo extranjero (fue de los primeros en hacerlo con éxito). La postura de la UCI en este positivo es lamentable. “Mesigual” (que diría cierto gallego barbudo y con gafas) que no hayan sido informantes directos del positivo (la noticia saltó ayer por la noche en el “Teleberri” de Euskal Telebista). Su error principal reside en comunicar, a finales de la semana pasada, que había 23 resultados sospechosos entre todos los análisis realizados para el “pasaporte biológico”, y que uno de ellos era claro y sancionable (nótese que aquí hay una contradicción con el supuesto “ligerísimo margen positivo” que citábamos antes). Con eso se da pie a que cualquier medio, cualquier aficionado de medio pelo o cualquier gafapastas bobalicón digno de informativo deportivo de medianoche (no miro a nadie, pero tengo mi corazoncito…) empiece a decir nombres con toda la libertad del mundo. ¡Es que son ustedes los primeros causantes de la sombra de culpabilidad que subyace en este deporte! Además, para colmo de males, sueltan ustedes la supuesta “bomba” a una semana vista del Giro (casualidad número 4), 44 días después de hacer el análisis (¡una semana tardaron en comunicar el positivo de Landis!) una de las carreras que se rebelaron contra su tiranía y sus fines maquiavélicos. Por mucho que ahora se bajen los pantalones y admitan a Astana, a la que siempre apoyaron. Aunque, en cierto modo, esto entraba dentro de lo esperado. Porque la UCI es más chula que nadie. Chicarrona del Norte ella. Debe ser que es de Bilbao.

Post-scriptum: habrá que ver cómo trata la opinión pública vasca este positivo. Corren el riesgo de quedar retratados de por vida. Lo de Gurpegui está muy reciente. No espero menos de un público tan entendido y respetuoso con el ciclismo. Pero tampoco sería una sorpresa que lo tratasen como a un apestado más.

Post-scriptum 2, 13:05 CET: y a estas horas llega la más gorda. El TAS se acuerda ahora de que Petacchi se había pasado con el Ventolín y lo sanciona con un año de suspensión, del que sólo tendrá que cumplir, en principio, cuatro meses hasta el 31 de Agosto. Petacchi había comunicado su renuncia a participar en el Giro a causa de una bronquitis (casualidad número 5), pero parece que se va a dejar más cosas en el tintero.

Written by ruedasycuadros

06/05/2008 a 10:44

Escrito en Ruedas y Cuadros

Tagged with , , , ,

Escribe un comentario