Ruedas y Cuadros

Perfiles e historias de ciclismo por Daniel Sánchez

“Nos has jodido a todos”

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En Béjar, además de bellas construcciones charras y una sierra que marca las estribaciones últimas del Sistema Central, antes de adentrarse en la Serra da Estrela portuguesa, hay buenos ciclistas. O había. La población con más corredores oriundos de la misma por kilómetros cuadrado vive desde esta mañana su funeral deportivo con la desgracia de Moisés Dueñas. Me consta que los aficionados salmantinos, así como su peña de fanáticos en Béjar, hoy consternados, lo tenían por el sucesor del “mítico” Roberto Heras, 3′5 veces ganador de la Vuelta a España. Se va (sí, pienso que se va a marchar y lo digo por razones que luego explicaré) cazado, como fue cazado Heras en 2005 (aún recuerdo cómo mi amigo Antonio debió de envainarse aquel regalo de “jersey oro” en la “crono de la vergüenza” de Alcalá de Henares), como estuvo a punto de serlo Santi Blanco (quien tuvo tiempo de retirarse y, además, hacerlo a lo grande con una victoria en La Covatilla en la Vuelta 2002) y como no lo fue (¡clamaría al cielo!) “Lale” Cubino entre los ‘80 y los ‘90. A Dueñas no lo han cazado por sus actuaciones en los Pirineos, sino por su discreta actuación contra el crono en Cholet. Los técnicos de la Agencia Francesa Anti-Dopaje, respaldados y pertrechados por ASO, debían llevar desde tiempo atrás revisando los valores de un hombre con aptitudes para la escalada, ganador del Tour del Porvenir 2006 y con buenos resultados entre los profesionales, que ha sido víctima del sistema, pero consciente de sus actos. Para mí, el acto de Dueñas es aún más grave que el de Beltrán.

Me explico; el primer afectado es su equipo, el proyecto sudafricano del Barloworld, transformado con el tiempo y las ganas en un conjunto destinado a ejercer, con base italiana y licencia británica, la alternativa a los conjuntos ProTour con las bazas de Gasparotto (gran Tirreno y paupérrimo Giro), Pfannberger (aún con sospecha por su positivo cuando sólo era un semi-aficionado en Austria, pero con unas Ardenas dignas de admiración), Robbie Hunter (¿ha venido al Tour?) o el propio Mauricio Soler (¡de la que te has librado, paisa!). Aún recuerdo un documental de Transworld Sport en 2003, cuando el equipo de reporteros del IWS se llevó las cámaras hasta Sudáfrica para grabar y ensalzar a los Cox (que en paz descanse), Kannemeyer, Perry o Rabie en pleno Giro del Capo. Vendían su apuesta por el ciclismo como un sueño de limpieza en progresión ascendente hasta el objetivo que ellos mismos se granjearon con la “wild-card” del Tour en 2007. Dueñas ha acabado con ese sueño, y con la noticia del consabido cisma de los equipos en favor de ASO, el Barloworld podría meterse en problemas muy serios para configurar un calendario tan sustancioso como el que han tenido en el último año y medio. Su respeto del contrato de participación, en lo que respecta a escándalos de dopaje, puede evitar tal hecho, pero no sería la primera vez en la que Preudhomme se siente colmado de la justicia divina, y actúa sin orden ni sentido. En cualquier caso, su equipo ya salió escaldado ayer de la jugada: el “Gato” Cárdenas, compañero de “chambre” de Dueñas, cogió el primer vuelo desde Toulouse alegando una distensión en los músculos de la pierna; otro tanto para Longo Borghini, este más comprensible por la paliza inicial.

Otro perjudicado es su propio hermano: Héctor Dueñas tendrá que pedir favores a Xabier Artetxe para terminar bien la temporada, puesto que su salida del Seguros Bilbao, el mismo equipo cuyo maillot vestía el lunes en Hautacam mientras animaba desde la cuenta a su hermano mayor, para pasar a prueba con Barloworld se truncará a buen seguro por la farsa de Moisés. Él, además, sólo es una persona de las que va a salir damnificada, de modo individual e íntegro, del positivo de Dueñas: a partir de ahora, cualquier movimiento extraño entre los corredores españoles va a ser mal visto. ¡No digamos ya una victoria en la general! Sastre, como miembro fiel del “clan Riis” desde más de un lustro, bien sabrá lo que se tramaba en ese equipo con el “affaire Basso” en la OP, pero representa todo menos el desengaño; no así Cobo, al que sus exhibiciones “armstrongianas” en País Vasco 2007 y su pertenencia al equipo de Matxin ya colocaron en su momento en la picota. Esto, unido a un más que posible nuevo “éxodo” de corredores hacia agentes libres, unido a las más que seguras reticencias de directores extranjeros a contratar españoles, tiñe el charco de brea un poco más de negro.

Todos estos agravantes no eximen del calvario que vaya a pasar el bejarano. Beltrán fue tan listo como para esconder los “helados” después de su positivo, pero a Dueñas le han encontrado la tienda entera, lo que podría dar con sus huesos en la cárcel (hasta 5 años) y su estabilidad económica rota por una multa de hasta 75.000 euros. Pero a mí nada de eso me importa: si cometía estas prácticas, era consciente de las consecuencias. Y si no quiere asumirlas, ahí tiene su castigo. Lo peor de todo esto es que el sistema no funciona. Las sorpresas van a seguir “rulando” por la caravana del Tour, pues sólo se han analizado las muestras hasta la crono de Cholet (¿nos dice esto que Schumacher se ha librado del escarnio de un segundo y fatal positivo?), y deben llegar por arriba y por abajo (sí, por los puestos de honor y por el abismo de las “tres cifras”). Me consta y nos consta a todos que hay tapaderas, sorpresas, “aberturas de patas” previas a no mucho tardar y escenas dignas de serial de David Lynch. Podríamos entrar en un debate sobre la ética del ciclismo, tan extenso como estéril, pero me lo reservaré para cuando acabe la carrera y tenga donde publicarlo en formato tangible. De momento, me quedo con el reguero de sangre que deja este positivo a su alrededor. “Nos has jodido a todos”.

Por otro lado, en términos mucho más positivos, hoy la etapa del Tour nos dejó el enésimo triunfo en fuga de un auténtico “lobo” del pelotón, Kurt-Asle Arvesen (con maillot de estreno, mejor que el del inicio del Tour), un especialista en imponer su estilo en “macro-fugas”, como demuestra su triunfo en Fiorano Modenese, hace un año en el Giro, en la jornada del despropósito de Riccardo Riccò. El campeón noruego venció en Foix ante un selecto grupo de otros tres ciclistas, con hombres muy rápidos como los polivalentes Elmiger y Ballan y el trotón de Rabobank, el ex-campeón neerlandés Koos Moerenhout. Amaël Moinard estuvo a punto de culminar su “gesta” particular tras atacar en las primeras rampas del Portel, a casi setenta kilómetros de meta, pero vio su sueño incumplido, del mismo modo que Óscar Pereiro, con ganas de enmendar la plaza tras verse obligado a ayudar a Valverde en la primera semana: ¿será éste el cuarto 10º lugar para el de Mos, tras los de 2004, 2005 y 2007? Con las etapas de Narbona y Nîmes entra en juego la desidia o interés de los equipos de los sprinters en evitar “fugas bidón” como la de hoy: Crédit Agricole podría estar interesada en seguir limando, como hoy pero en mayor medida, la distancia en la “regularidad” entre Hushovd y Óscar Freire, sin olvidar a Zabel, Cavendish o, incluso (quién sabe), a Leo Duque (cuidado con los “hors délais” y las caídas, porque ayer fue tercero del grupo y puede entrar su baza en juego).

Escrito por ruedasycuadros

16/07/2008 a 17:00

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