Ruedas y Cuadros

Perfiles e historias de ciclismo por Daniel Sánchez

“Check-point”

con 2 comentarios

Seré breve por la premura de los acontecimientos y por mi cansancio tras volver del “terreno”. Tenía que comentar todo lo que vi esta tarde en Navacerrada “in situ”, ya que sacamos sensaciones dispares de aquel último envite, aunque sintomáticas de lo que todos son y sobre lo que pecan. De lo que sé, les hablaré: Levi subió con consistencia la última rampa dura, con una cadencia redondísima, muy sólida, sin excesos ni defectos, digna de un ganador y un especialista en estos terrenos; todo lo contrario hizo Contador, que sigue abusando de un “molinillo Lance” al 90% (sólo al 90%) consistente, sabiendo que su clase y su resistencia se podrían mejorar (y esto es muy fácil decirlo, muy gratuito) pedaleando con más músculo. Se me escaparon tres “no creemos” de la boca con Mosquera, Gesink (qué mal terminó su primera GT competitiva, pero qué grande va a ser este señorito del ‘86) y “Purito”, que subieron mucho menos finos que de costumbre, mientras me quejaba de la obcecada tranca de Valverde. Sorprendentes, muy sorprendentes fueron Moncoutié (¿a este le metieron nitroglicerina por el trasero?), Roche (doblando y todo a un Xacobeo, el angelito) y los Tinkoff (Ignatiev, Kiryienka y Eskov muy por encima de sus posibilidades). Siguieron sin llamarme la atención Bruseghin y Klöden (no transmiten nada, nada, nada…). Vi muy mal a David Herrero, a Arroyo y a Gárate (demasiada tralla).

Alberto Contador ha ganado la Vuelta a España. Ha pasado otro “check-point”, el que toda la gente le exige, quizás con demasiada dureza para su juventud, allá donde va. Ha entrado en la historia como el sucesor (ya lo dije el sábado pasado) de “Monsieur Chrono”, “El Caníbal”, “Le Blaireau” y un “felicísimo” corredor, y la seguirá escribiendo durante la próxima década, si le respeta la salud (algo importante en un ciclista con desmayos como el de Asturias 2004, que tanto nos han vendido los medios para hacer leyenda particular del desaguisado). La situación no habría cambiado porque Levi Leipheimer, de largo el único capaz de estar a su altura, hubiese corrido con libertad o como capitán de otro equipo. La Vuelta se diseñó para concentrar mínimas diferencias en el máximo espacio posible: con la sola presencia del Angliru de referente en montaña se compensa la ventaja que un contrarrelojista puro con buenas aptitudes por la escalada saca con una crono circular de 41 kilómetros y una cronoescalada de 17. Se habla de que Contador ganó la carrera por las bonificaciones, pero para obtenerlas hay que lucharlas y no se regalan. El “ataque-gaseosa” de Fuentes de Invierno puedo llegar mucho antes de donde se produjo, pues Mosquera flqueaba ya cuando se quedaron ambos Astana con él a 4 kilómetros del final; además, Leipheimer fue incapaz de seguir el ritmo de Valverde ni de Purito (y sufrió con Sastre) en el Angliru mientras su “líder” sulebreaba hacia la etapa crucial de la carrera.

Es un triunfo justo, holgado y sólo discutido en el final de la subida a Navacerrada, donde el pinteño se movió en los guarismos de “Purito” Rodríguez. Por muchos peros que busquen sus detractores (exigua ventaja -comparable a la de otras GT’s de los últimos años-, pobres rivales ante la afortunada testirua post-OP -sin desapariciones, el escalón de potenciales ganadores estaría igualado de todas formas entre sí-, la sombra del dopaje en sus competidores del Giro -tres positivos para Riccò en aficionados no hacen que Contador tenga cuatro, ni que tampoco tenga CERA que repartir en pros-, falta de consistencia en sus ataques, malas artes en determinados momentos… todos los argumentos serán válidos para la cohorte (y no “corte”) de berreros cuando un deportista español llega a lo más alto. ¡Y lo que es más sorprendente es que muchos de esos “anti”, como “anti” de todo, apoyan a un ESTADOUNIDENSE de los de voz pelada en el “Stars and Stripes”! Mañana no sonará ese himno en la Castellana, pero sobre Leipheimer y sobre muchos protagonistas de la Vuelta (ciclistas y no ciclistas) tendremos oportunidad de hablar fríamente y en profundidad durante los próximos dos días.

2 comentarios

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  1. Llevo un par de días leyendo tu blog, desde que lo descubrí. Buscaba una alternativa a otro tipo de blog sobre ciclismo. Sinceramente, me ha encantado el tuyo, de hecho me he registrado en WordPress sólo para comentarte. Conoces el mundo del ciclismo a la perfección, no siembras sospechas infundadas sobre nadie, hablas con moderación e inteligencia y no se te va la olla con nacionalismos desaforados o presunciones de inocencia indefendibles. Enhorabuena. Es complicado superar tu blog de ciclismo.

    Al tema, lo de Navacerrada. Coincido en lo de Valverde. Demasiado cebado, iba con un desarrollo descomunal, aunque últimamente lo lleva en todas las contrarrelojes que disputa. Y a Contador se le vio poco fino. Gana, pero no lo hace con la autoridad tiránica de antiguos robots dando pedales. Él parece humano, y eso no lo tienen en cuenta sus detractores, tan patéticos como hipócritas. Capaces primero de afirmar que Levi es el mejor, y retractase alegando el tono irónico de sus declaraciones tras restregarle que el mismo Levi trabaja para Bruyneel en Astaná y tiene cierta edad. Motivos, según los acreedores de tales declaraciones pro-Leipheimer, siempre motivo de no ya de sospecha, sino acusación en firme.

    Leipheimer estaba fuerte. Me hubiera gustado ver la Vuelta con el americano en otro equipo, aunque le queda poca gasolina y no creo que dure mucho más en el circuito, no al más alto nivel al menos. Contador tiene las tres grandes, sí, pero a mí me queda el regustillo amargo de la manera en la que ganó el Tour. Bajo mi punto de vista injusta a todas luces con Rasmussen. Por eso, ójala gane otro Tour sin escándalos de por medio. Entonces, sí será plenamente comparable a los otros cuatro.

    Un abrazo Daniel!

    nuyens

    22/09/2008 a 00:31

  2. Muchas gracias compañero. Yo pienso que, si Levi hubiese estado en otro conjunto, el resultado probablemente hubiese sido el mismo, pero Contador habría tenido algún que otro momento de debilidad que no le hemos llegado a descubrir hasta, quizás, las últimas rampas de Navacerrada, donde se movió en esos tiempos de Moncoutié y Joaquím Rodríguez. Habría tratado de sacar más renta en La Rabassa, pues, de hecho, ya consiguió soltar un poco a Levi; Astana se habría movido en La Bonaigua con toda su flota, y seguramente habríamos salido de los Pirineos ya con diferencias mucho más claras que las que realmente se produjeron. Pero (insisto) todo eso es ciclismo-ficción y no nos vale de nada.

    Yo le doy valor al Tour 2007 de Contador en la medida en que luego él mismo se lo ha creído. Se ha creído que podía ser “superstar” y ha dado un salto de calidad que ni se le imaginaba cuando fue qunito o sexto en el Dauphiné un mes antes de aquel “Tour regalado”. Hay muchas variables por las cuales, si Contador realmente hubiese sido líder por derecho en su equipo y hubiese pedido a Johan que no diese libertad en Tignes a Rasmu, el de Pinto quizás hubiese podido luchar de tú a tú con el de Killing. Y en una crono final en Angoulême, con un minutillo de ventaja para Rasmu en lugar de tres, con el precedente de Saint-Étienne 2005 aún presente… ¡¡Dios sabe!!

    Gracias de nuevo.

    Daniel

    22/09/2008 a 09:35


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