Gianluigi Stanga pasa a mejor vida

-> Cronología de corredores bajo la estructura de Gianluigi Stanga (pdf, enlace propio)
Y no precisamente como persona, sino como vida ligada al deporte de la bici. Es claro y evidente, si bien ya se atisbaba este mismo año con la toma del mando en el equipo Milram por parte de la familia Van Gerwen, con Gerry como cabeza visible. Un cuarto de siglo de vivencias, éxitos, desencuentros y disparates en clave ciclística contemplan la vida de una director que jamás fue “cocinero antes que fraile”. El bergamasco verá en 2009 como su segunda gran obra, el equipo al que cogió siendo el más modesto de los TT3 a finales del año 2000 como Colpack, pierde la esencia que él le dio durante los últimos años, y que en 2006 fue diluyéndose paulatinamente con la entrada del grupo lechero alemán Nordmilch en los maillots del veterano jefe de equipo. En 2009 no quedará ni un solo italiano en Milram. Bueno, realmente sí: Luca Barla, un joven croner que pasó por propia decisión de la actual cúpula, sin ser lo mejorcito del panorama transalpino y al que no parece que quieran ni puedan expulsar del equipo para culminar el “lavado de cara” que afronta la formación azulona en el próximo ejercicio. Un lavado de cara en el que están destinados a convertirse en el último reducto de poder de la escuela germanoparlante, allá donde el ciclismo es casi una herejía, los equipos se caen de la lista como las hojas caducas en el frio otoño y los medios no pierden tiempo, ni siquiera en pretemporada, para seguir machacando al pelotón (no me invento nada: vean la portada de ÖRF Sport y lo comprenderán; ya hablan de “tirar del cartel” la Vuelta a Austria).
No ha sido un director ajeno al dopaje: fue acusado de ser quien introdujo a Jörg Jaksche en los aspectos más oscuros y sórdidos de la competición (él lo negó decididamente y tachó a Jaksche de “absurdo”, pero fue precisamente este hecho el que le llevó a una retirada acelerada, malvendiendo sus derechos sobre la licencia ProTour de Milram a los Van Gerwen), acogió en sus filas a Pascal Hervé (el mayor corredor-traficante que ha conocido este “circo” en los últimos tiempos) y no está exento de polémica en algunos de sus actos. Por contra, ha contado en sus filas, en las dos etapas en las que ha sido director (desde el 83 hasta el 2000 con la estructura que fue Château d’Ax, Gatorade y Polti; desde 2002 hasta 2007 con el actual Milram), con ganadores de las tres grandes vueltas (Bugno, Fignon, Giovannetti, Rominger en sus tiempos mozos, auténticas leyendas de la velocidad (Quaranta, Zabel, Petacchi o Abdoujaparov), corredores que luego cuajaron carreras memorables o que buscaban un acceso digno a su merecido solaz deportivo (sobresalen en este apartado Davide Rebellin y Richard Virenque), e incluso ciclistas desafortunados al firmar por “equipos fantasma” (el campeón del mundo Luc Leblanc firmó con la Polti en Junio tras el escándalo de Le Groupement). Tampoco se olvidó de los ciclistas españoles: Pello Ruiz Cabestany abrió un camino que siguieron buenos corredores, como “Coque” Uría, Dani Atienza o el mejor de los que pasó por allí: el madrileño Dani Clavero. Así, no es de extrañar que la prensa especializada de 2005 considerase como “derecho adquirido”, casi una reivindicación histórica, la entrada de Stanga en el ProTour con un equipo relativamente joven bajo el breve patrocinio de Domina Vacanze. Un máximo distintivo que se tornó perjudicial por vicisitudes del pasado.
No se puede negar que el nuevo Milram gana con el cambio. Dejan de ser uno de los peores equipos de la primera división mundial para convertirse en una formación de campanillas, con gente joven que aspira a entrar, en este mismo 2009, en la elite internacional de ciclismo. Del equipo de 2008 sobreviven once atletas que conforman, quizás casi en su totalidad, el bloque “básico” y de más clara vocación de servicio a los líderes entre todo el nuevo Milram: de esa condición se salvan un cada vez mejor Christian Knees (11º en Suiza), Niki Terpstra (un gran rodador aún por pulir) y los hermanos Martin y Peter Velits (el mayor buscará dar continuidad a la senda que se marcó en el pasado Tour, mientras que Martin tiene futuro como rodador y así lo atestiguó en la última Vuelta). Catorce son los fichajes; Servais Knaven recalará en el equipo de Van Gerwen como claro capitán de ruta, en la que puede ser la última singladura sobre dos ruedas para el ganador de la París – Roubaix 2001. El resto de fichajes, a excepción del sprinter reconvertido a gregario Peter Wrölich, son jóvenes y, en muchos casos, contrastados en la elite mundial. Velocistas no faltarán: Gerald Ciolek al fin será lider de operaciones en su terreno para una gran escuadra, después de no acabar de encontrar su sitio en T-Mobile/Columbia, tras sorprender a propios extraños en aquel campeonato alemán de 2005.
A la “juventud rubia” se unirá Robert Förster, cada año mejor en su punto débil (la colocación), su hermano Thomas y el joven Paul Voss, segundo en Noord-Holland y noveno en el nacional alemán de 2008 para culminar una gran temporada en el 3C Gruppe, en el que coincidió con el nuevo “Saxo Bank” Domenik Klemme, y al que no veremos en las carreteras en 2009 con su paso a Elite-2 en Alemania. Para la media montaña, los peleones Scholz y Fröhlinger, el “casi líder” del Giro Matthias Russ y un incisivo Fabian Wegmann serán los referentes. Pero en las grandes vueltas, la renovación está asegurada para los países de habla alemana: Gerdemann y Rohregger, quizás los mejores proyectos de futuro en Alemania y Austria, compartirán equipo y cubrirán el calendario con ilusión y buenas credenciales (bueno, las de Rohregger no tan buenas… aunque sus dos últimas Vueltas a Austria lo alejan de un Pfannberger de la vida, ustedes me entienden). Con todo, parece que la presencia de un tercer plantel italiano sólido se echará en falta en años venideros, por mucho que se esperen más de veinte equipos profesionales en aquel territorio el año que viene. Uno de los clásicos directores transalpinos ya no volverá a estar, ni en carne ni en espíritu. Stanga pasa a mejor vida.


[...] las riendas por completo) y Milram es únicamente germanófono (hablamos de ello cumplidamente en un texto sobre la estructura de Stanga, hace ahora exactamente uan semana), sólo nos queda un reducto de esperanza para poder ver a dos [...]
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[...] de numerosas influencias ajenas a la gran cantera del Vendée, y que, en un cierto paralelismo con la renovación del anquilosado Milram, pasa del vagón de cola a posiciones mucho más desahogadas de la primera división [...]
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