Ruedas y Cuadros

Perfiles e historias de ciclismo por Daniel Sánchez

Por fin llegó “La Casera de Herentals”

con 2 comentarios

¡Vaya momento ha elegido Erwin Vervecken para reivindicarse desde su supuesto ocaso! En tierra de dunas y hierba seca, en la costera Koksijde, destino de vacaciones interior para muchos flamencos por su agradable paisaje y climatología, hemos asistido a una antítesis de lo ocurrido hace seis días en Hamme-Zogge; hay circuitos preciosos en los que el resultado viene dado de antemano, como este domingo, o carreras insulsas con un final trepidante e inesperado. Además de un recorrido menos exigente, que nos ha permitido ver muchos alicientes y candidatos de todo tipo para la victoria final, hemos disfrutado de gente muy distinta a la habitual (Boom y Albert aparte, cada uno con su “casus belli” particular), llegados con ilusión y ganas de aprovechar la coyuntura. Desde esta tribuna hemos soltado muchos palos hacia Fidea, pero la falta de consistencia y esfuerzo que manifestaron durante las primeras carreras de la temporada ha desaparecido “sine sensu” de nuestra mente, en el mismo momento en que cuatro corredores del equipo de Van Kasteren eran los únicos capaces de seguir el ataque de Nys en la recta de meta, antes del sexto viraje.

Previamente, la carrera había tenido a los Rabobank De Knegt y Aernouts, además de un inicialmente valiente Vantornout, como líderes provisionales, en una salida en la que Bart Wellens y Rob Peeters, quizás los menos explosivos de la elite mundial, fallaron y tuvieron que remontar, con el consiguiente hundimiento para el de Landbouwkrediet, que no cuenta con la paciencia ni la experiencia del ex-campeón mundial. Nys teme a Wellens desde lo ocurrido en Hasselt. Eso es un hecho, pues, a pesar de ser bravo y fuerte, Nys no paró de atacar para desgastar a su gran rival, con el fin de que no conectase, y romper una y otra vez un grupo que se recomponía a marchas forzadas. Todo el Fidea corrió como equipo en base al de Vorselaar (las miradas hacia atrás para buscar su presencia fueron continuas durante un par de vueltas), a excepción de un errático Stybar, que encadena episodios de lucidez y buen golpe de pedal con borrones de mal escriba o percances como la caída de hoy, en el preciso instante en que se debatía contra los más fuertes.

Por detrás, a Vantornout y De Knegt, los únicos capaces de poner en un brete la carrera durante los primeros giros, sólo les quedaba correr sin pensar. El último esfuerzo para neutralizar a Nys y bloquear momentáneamente la prueba lo protagonizó Vervecken, perfecto símbolo de la curva de progresión de todo el equipo de la aseguradora belga durante este pasado mes y medio. Posteriormente se comprobaría que el enemigo de Wellens sí estaba en casa. A tres vueltas del final, “De Kanibaal van Baal” realizó su penúltima apuesta para no necesitar tenérselas con corredores más rápidos que él, en vista de que la falta de selectividad del circuito de Koksijde podía juntar, como finalmente ocurrió, un ramillete de gallos en el rectilíneo conclusivo. Su aceleración camino de la gran duna en el inicio de la octava vuelta dio lugar a tres dúos luchando entre sí: Nys y Wellens en cabeza, Stybar y Vervecken no muy lejos, y Pauwels con un respetable Vantornout como terceros en discordia; todos ellos de modo egoísta, sin colaborar. La cordura terminó imponiéndose ante tanto desasosiego, y los amagos de caída en la carrera a pie por la arena de los dos líderes, los hombres que no podían esperar a la arrancada final, reunieron otra vez al grupo en torno a un amplio eje de expectativas.

Aún quedaba mucho por ver. El ritmo fue absolutamente desencadenado durante los últimos tres kilómetros de carrera, con estacadas sostenidas entre Vervecken, Nys y un Stybar que tuvo casi en su mano poder marcharse y lograr, después de Kalmthout 2007, su segunda victoria en Copa del Mundo. No fue así, y Nys tuvo en sus manos, con más arrojo que fuerza, la posición de cabeza en el último viraje, con el sprint ya lanzado, a estilo de los años ‘70, sentados en el sillín, sin aire por la enorme velocidad imprimida en el final. Y a Nys le faltó un poco de reprís al final, el que le sobró al triple campeón del mundo, ídolo en su querida Herentals, quien no perdió el tiempo para lanzar los brazos, no bien hubo superado al campeón de Bélgica en su agónica prestación hacia la meta. Vervecken, con su poderosa musculatura, no es el mejor candidato para un circuito embarrado como los últimos de SP y GvA, pero aquí se desenvolvió de maravilla, como un verdadero “tapado”, y confirmó su línea de buenos desempeños de las últimas semanas con una victoria imprevista en Copa del Mundo. Pensando en condicional, el circuito hubiese sido “piece of cake” para Boom, aunque su empeño por estar bien en la ruta le ha llevado a aprovechar la infección urinaria que padecía y adelantar su viaje a Lanzarote. Con Igorre en el horizonte y un batiburrillo de pruebas en los próximos fines de semana hasta la congestionada Navidad, más de uno ha borrado de su mente la palabra vacaciones: ¡ni siquiera se las plantea, sobre todo cuando te llamas Vervecken y puedes al fin descorchar “La Casera” en tu circuito fetiche!

Written by ruedasycuadros

29/11/2008 a 16:08

2 comentarios

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  1. Excelente como siempre. Me he permitido poner un enlace a tu relato en mi blog. Si hay algún problema con ello no dudes en decírmelo. Saludos

    Luis

    29/11/2008 a 19:30

  2. Aunque no comente, intento leerte y de hecho lo hago todas las semanas, lo que la carrera me deja en tiempo libre.
    Gracias a ello puedo seguir minimamente el cyclocross, este año huerfanos sin TVE, aunque con links que permiten disfrutar un rato de descanso.

    sigue asi y salu2

    JF

    30/11/2008 a 11:17


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